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El ejercicio regular durante el embarazo se recomienda especialmente por los beneficios físicos y anímicos: aporta energía, mejora la calidad de sueño, previene el exceso de aumento de peso y aumenta la vitalidad y la fuerza muscular.

Los expertos recomiendan ejercicio diario de al menos 30 minutos al día. La mayoría de los ejercicios son seguros para realizar durante el embarazo, siempre y cuando se haga con precaución y no se exagere.

Las actividades más seguras y beneficiosas para realizar durante el embarazo son caminatas rápidas, natación, bicicleta estática en interiores, yoga prenatal y  ejercicios aeróbicos de bajo impacto (siempre con un instructor certificado de ejercicios aeróbicos).

Estas actividades llevan poco riesgo de lesiones, benefician a todo el cuerpo, y pueden realizarse hasta el nacimiento del bebé.

Otras actividades como correr se pueden hacer siempre con moderación, especialmente si ya practicabas este ejercicio antes del embarazo. Es posible que en el último trimestre te decantes por ejercicios o actividades que no requieren un gran equilibrio o coordinación.

La natación es un ejercicio ideal durante el embarazo ya que plantea poco riesgo de lesiones y no hay riesgo de caídas. De hecho, la natación ofrece a las mujeres embarazadas un medio seguro de hacer ejercicio ya que el agua apoya parcialmente el peso corporal, disminuyendo la carga en la columna vertebral y las extremidades. Y a diferencia de otras formas de ejercicio aeróbico, nadar otorga una sensación boyante y confortable al poder flotar y sentir que tu cuerpo no pesa.

Además, el ejercicio en el agua aporta mayor movimiento sin poner presión en tus articulaciones. Incluso en el noveno mes, puedes nadar, caminar, hacer aquagim  o bailar en el agua. ¡El aquagim es un ejercicio de cardio muy saludable y además es divertido!

Beneficios de nadar durante el embarazo

1. Ejercicio cardiovascular:

Cualquier forma de ejercicio aeróbico, ayuda a tu cuerpo a absorber y utilizar el oxígeno que es esencial para ti y tu bebé.

La natación es una excelente forma de ejercicio, ya que utiliza tanto los grandes grupos musculares de los brazos y las piernas. Aunque la actividad es de bajo impacto por naturaleza, la natación en realidad ofrece grandes ventajas cardiovasculares y permite a las mujeres embarazadas a sentirse menos pesadas, independientemente del peso que llevan.

2. Circulación de la sangre y bienestar general:

La natación favorece la circulación de la sangre, aumenta la fuerza y el tono de los músculos y desarrolla la resistencia. También alivia el dolor de espalda que a menudo se asocia con el aumento del tamaño del vientre. El embarazo cambia la alineación de la columna vertebral y los hombros y hace que la pelvis se incline hacia adelante; sin embargo, la natación fortalece los músculos para contrarrestar estos efectos y hace que el cuerpo sea menos propenso a estas tensiones.

3. Quemar calorías y proporcionar energía:

Nadando , quemas calorías y te sientes menos letárgico. El ejercicio es bien conocido para mejorar la calidad del sueño y ayudarte a manejar el estrés en general, lo que es especialmente importante durante el embarazo. Te ayudará a dormir bien para manejar los desafíos físicos y emocionales que acompañan al embarazo. La natación también ayuda a mantener tu peso bajo control y algunas mujeres afirman que ayuda a reducir el hinchazón.

En resumen:

  • El agua en la piscina evita que tu cuerpo se sobrecaliente y da apoyo a los ligamentos y articulaciones mientras se ejercita, ayudando a prevenir cualquier lesión.
  • La natación ayuda a aumentar la función cardíaca y pulmonar y, por tanto, ayuda a reducir la hinchazón y la retención de líquidos. La natación también ayuda al cuerpo a hacer frente a las molestias y dolores asociados con el embarazo.

Consejos y precauciones a tener en cuenta:

  • Haz ejercicio con velocidad moderada, no demasiado lento ni demasiado rápido.
  • Haz ejercicio hasta que estés cansado pero no agotado.
  • Si te sientes cansado, para y descansa.
  • -No te olvides de comer saludablemente.
  • -Si te entrenas durante un período de 30 minutos o más, asegúrate de beber suficientes líquidos con un poco de glucosa.
  • Si experimentas sensación de mareo o sientes un latido cardíaco irregular junto con cualquier otro cambio en el funcionamiento de tu cuerpo que te pueda causar dolor o molestias, sal de la piscina inmediatamente y busqua la ayuda de un experto.
  •  Si tienes un historial de tres o más abortos espontáneos, un parto prematuro, un cuello uterino débil, embarazos múltiples, membranas rotas o cualquier enfermedad cardíaca o pulmonar, entonces no se aconseja nadar.